jueves, junio 12, 2008
¿Y si lo que necesitas no es dinero?
Sentido común, conocimiento de su audiencia y un buen acopio de experiencias, historias --que no sólo experiencia ni un riguroso conocimiento historiográfico de la Red. Con eso le bastaba a Rodolfo para meterse "en el bolsillo" a l@s asistentes al Iniciador de ayer, constituidos ya como una comunidad estable, consolidada y que mantiene cierto margen de nuevos miembros que se acercan intrigados.
A la espera de la crónica audiovisual de Ágora News, creo que conviene llamar la atención sobre algunos detalles sobre los que, a su manera, nos ilustraba ayer Rodolfo, experimentado inversor en los negocios de Internet y orgulloso superviviente de una época de ilusiones desmedidas.
Si la legitimación que te confiere haber jugado y haber ganado fuera suficiente, esto sería muy sencillo; sin embargo no es así. Me parece que la intervención de ayer de Rodolfo es una muestra inmejorable de lo que siempre se ha considerado una virtud: enseñar con el ejemplo. Desde luego, si alguno de los asistentes tiene intención de acudir a un inversor para obtener recursos financieros, tenía en el ponente el mejor ejemplo de cómo convencer con pasión y un discurso directo y bien construido, llevando a tu interlocutor a tu terreno y sin perder ese prurito de humildad que le conferían en este caso su experiencia y su capacidad para adaptar su discurso a la retórica del momento.
Sin entrar a valorar la aportación de las metáforas adornadas por la simpleza del e-vangelizador sajón --la regla del 98/2 %, expresión accesible del valor marginal de la información en la Red, o el concepto de "red potente" que hace más amable la comprensión de los fenómenos complejos derivados de las estructuras reticulares, como la emergencia de concentradores en forma de "protagonistas" cuya lealtad hay que cuidar- sí me interesa, sin otro ánimo que el de ayudar a mantener una actitud crítica ante la amenaza de la simplicidad en un mundo complejo, hacer un par de observaciones.
Si bien es muy sencillo acudir a lugares comunes, como las ya tópicas deficiencias del sistema español de innovación, para recuperar el clásico discurso de la falta de cultura emprendedora en nuestro país, es más difícil salirse de la concepción clásica de la estructura empresarial a la hora de acompañar a los emprendedores en su aventura, de la que daban muestras muchas afirmaciones del ponente.
Aceptar como indicadores universales del rendimiento de un negocio en la Red el número de visitas o el tiempo que consigo que mis usuarios (que no siempre, ni siquiera en la mayoría de las veces, mis clientes) pasen en mi sitio web nos lleva a un debate recurrente que, de hecho, ya ha pasado por el blog de Rodolfo y los de algunos otros amigos. Sin ánimo de entrar de nuevo en el mismo, espero que nos sirva el ejemplo de las redes sociales profesionales, en las que, lejos de pretender mantener al usuario, muchas más veces cliente, navegando por mis páginas, lo que busco es ofrecerle un servicio de networking (consecución de nuevos contactos a través de los ya existentes en su concepción más simple) eficiente, que le permita hacer las conexiones que necesita en el menor tiempo posible.
Muy interesante cómo trataba el tema del "Equity Gap" reduciéndolo a lo que realmente interesaba a la audiencia: conseguir pasta para sus proyectos. Interesante porque nos llevaba a considerar la relatividad personal en la definición del éxito, así como a tener en cuenta ideas básicas de sentido común que nos ayudarán a utilizar los medios a nuestro alcance sin acudir necesariamente a Papá Estado.
Rodolfo es, en gran parte, un superviviente. Daba muestras de muchos vicios adquiridos en la Red que se resumían en la incapacidad para buscar oportunidades en la característica análogodigitalidad de la misma, separando radicalmente, en términos obviamente financieros, el mundo de Internet del físico; u obviando el universo de la movilidad con argumentos demasiado simples.
Un montón de buenos consejos, unas pocas cervezas y un buen puñado de amigos que, combinados con la decidida y ambiciosa apuesta de e-conta, que se presentaba antes de la intervención de Rodolfo como nuevo patrocinador del encuentro, convirtieron esta edición del Iniciador en otro motivo más para seguir arrimando el hombro.
Aun así, insisto, necesitamos un debate más profundo, de mayor recorrido, más allá de trivialidades como "la economía de la abundancia", "la larga cola" y la multitud de metáforas simplistas allegadas al "dos-punto-cero"... La existencia de iniciativas como e-conta dan cuenta de la gravedad de la situación: estamos invirtiendo en acercar la Administración al ciudadano y seguimos necesitando interfaces humanas con los servicios que nos ofrece. Yo lo recordaba cuando se hacía la presentación de lo que no deja de ser una "gestoría" online, ¿Cuántas veces habéis desestimado montar una empresa o convertiros en trabajadores autónomos tan sólo por la abrumadora sobrecarga administrativa que supone tal cosa para una persona?
Si la legitimación que te confiere haber jugado y haber ganado fuera suficiente, esto sería muy sencillo; sin embargo no es así. Me parece que la intervención de ayer de Rodolfo es una muestra inmejorable de lo que siempre se ha considerado una virtud: enseñar con el ejemplo. Desde luego, si alguno de los asistentes tiene intención de acudir a un inversor para obtener recursos financieros, tenía en el ponente el mejor ejemplo de cómo convencer con pasión y un discurso directo y bien construido, llevando a tu interlocutor a tu terreno y sin perder ese prurito de humildad que le conferían en este caso su experiencia y su capacidad para adaptar su discurso a la retórica del momento.
Sin entrar a valorar la aportación de las metáforas adornadas por la simpleza del e-vangelizador sajón --la regla del 98/2 %, expresión accesible del valor marginal de la información en la Red, o el concepto de "red potente" que hace más amable la comprensión de los fenómenos complejos derivados de las estructuras reticulares, como la emergencia de concentradores en forma de "protagonistas" cuya lealtad hay que cuidar- sí me interesa, sin otro ánimo que el de ayudar a mantener una actitud crítica ante la amenaza de la simplicidad en un mundo complejo, hacer un par de observaciones.
Si bien es muy sencillo acudir a lugares comunes, como las ya tópicas deficiencias del sistema español de innovación, para recuperar el clásico discurso de la falta de cultura emprendedora en nuestro país, es más difícil salirse de la concepción clásica de la estructura empresarial a la hora de acompañar a los emprendedores en su aventura, de la que daban muestras muchas afirmaciones del ponente.
Aceptar como indicadores universales del rendimiento de un negocio en la Red el número de visitas o el tiempo que consigo que mis usuarios (que no siempre, ni siquiera en la mayoría de las veces, mis clientes) pasen en mi sitio web nos lleva a un debate recurrente que, de hecho, ya ha pasado por el blog de Rodolfo y los de algunos otros amigos. Sin ánimo de entrar de nuevo en el mismo, espero que nos sirva el ejemplo de las redes sociales profesionales, en las que, lejos de pretender mantener al usuario, muchas más veces cliente, navegando por mis páginas, lo que busco es ofrecerle un servicio de networking (consecución de nuevos contactos a través de los ya existentes en su concepción más simple) eficiente, que le permita hacer las conexiones que necesita en el menor tiempo posible.
Muy interesante cómo trataba el tema del "Equity Gap" reduciéndolo a lo que realmente interesaba a la audiencia: conseguir pasta para sus proyectos. Interesante porque nos llevaba a considerar la relatividad personal en la definición del éxito, así como a tener en cuenta ideas básicas de sentido común que nos ayudarán a utilizar los medios a nuestro alcance sin acudir necesariamente a Papá Estado.
Rodolfo es, en gran parte, un superviviente. Daba muestras de muchos vicios adquiridos en la Red que se resumían en la incapacidad para buscar oportunidades en la característica análogodigitalidad de la misma, separando radicalmente, en términos obviamente financieros, el mundo de Internet del físico; u obviando el universo de la movilidad con argumentos demasiado simples.
Un montón de buenos consejos, unas pocas cervezas y un buen puñado de amigos que, combinados con la decidida y ambiciosa apuesta de e-conta, que se presentaba antes de la intervención de Rodolfo como nuevo patrocinador del encuentro, convirtieron esta edición del Iniciador en otro motivo más para seguir arrimando el hombro.
Aun así, insisto, necesitamos un debate más profundo, de mayor recorrido, más allá de trivialidades como "la economía de la abundancia", "la larga cola" y la multitud de metáforas simplistas allegadas al "dos-punto-cero"... La existencia de iniciativas como e-conta dan cuenta de la gravedad de la situación: estamos invirtiendo en acercar la Administración al ciudadano y seguimos necesitando interfaces humanas con los servicios que nos ofrece. Yo lo recordaba cuando se hacía la presentación de lo que no deja de ser una "gestoría" online, ¿Cuántas veces habéis desestimado montar una empresa o convertiros en trabajadores autónomos tan sólo por la abrumadora sobrecarga administrativa que supone tal cosa para una persona?
Etiquetas: emprendedores, eventos, Iniciador, internet, Madrid
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