lunes, julio 28, 2008
Estupideces
Si nos vamos al DRAE encontramos, en su 22ª edición online, las siguientes acepciones:
estúpido, da.
(Del lat. stupi(dus).
1. adj. Necio, falto de inteligencia. U. t. c. s.
inteligencia.
(Del lat. intelligenti(a).
1. f. Capacidad de entender o comprender.
2. f. Capacidad de resolver problemas.
Si nos vamos al último artículo "provocador" de N. Carr encontramos:
Is Google Making Us Stupid?
What the Internet is doing to our brains
Lo que ocurre cuando nos adentramos en las cosas negras que hay sobre lo blanco y hacemos trabajar a nuestro depauperado cerebro de pandillero juvenil en su comprensión e interiorización es algo más "chungo".
chungo, ga.
(Del caló chungo, feo).
1. adj. coloq. De mal aspecto, en mal estado, de mala calidad. El tiempo está chungo; va a llover otra vez Una película chunga
2. adj. coloq. Difícil, complicado. Con ese rival, lo tiene muy chungo
3. m. y f. despect. R. Dom. querido.
4. f. coloq. Burla festiva. Estar de chunga
Se encuentra uno con una metáfora cinematográfica --el súper ordenador HAL 9000 de 2001, A Space Odyssey al que se le amputa su capacidad de memoria manualmente- que sirve de envoltorio a un artículo divulgativo menor que pretende conectar de forma "inteligente" algunos lugares comunes con ciertos elementos periodísticos para generar un debate inexistente, como es apelar a una marca reconocida, Google.
Hay tres elementos clave en la construcción del hilo argumental: un anecdotario personal mezclado con unas pocas referencias divulgativas a los hallazgos más recientes de la neurociencia moderna; una propuesta demasiado forzada para la formulación de una eventual "taylorización" de la información en la Red; y el recurso que nunca falla, los clásicos de la historia de la tecnología sacados de contexto: la imprenta, el reloj y las reflexiones socráticas al respecto de la eventual popularización de la palabra escrita como sustituta de la tradición oral y la memoria.
Vamos a ver, un poquito de pensar. La formación y transformación de nuestros cerebros en un entorno sociotecnológico cambiante puede colar; pero, de ahí a la analogía de la racionalización del trabajo de Taylor a principios del siglo pasado con la optimización de los procesos automáticos de búsqueda que llevan a cabo las máquinas en la Red, hay un trecho importante.
El habitual recurso a los clásicos, hasta se puede perdonar: al fin y al cabo, son clásicos; es decir, que cualquiera los puede sacar de contexto sin conocerlos... (sí, es sarcasmo). Pero no se puede decir que hemos perdido "la capacidad de resolver problemas" (inteligencia) o de comprensión porque deleguemos una serie de procesos "taylorianos" en unas máquinas. Ocurre que los problemas son otros.
La ilustración más palmaria que se me ocurre, por cercana --de hecho lo hablaba con un colega en la cerveza- es el caso de la introducción masiva de la simulación en los laboratorios prácticos de multitud de cursos de grado en la Universidad: planteando los mismos problemas --vulnerables a la fuerza bruta de la prueba y el error- el uso de nuevos instrumentos parece haber convertido a los "estudiantes" en operarios de esos instrumentos, preocupados fundamentalmente de conocer los "menús" de opciones y funcionalidades del mismo.
El hecho de habernos convertido tod@s en 'researchers' semi-profesionales a tiempo parcial no significa que dejemos aprender a "unir los puntos". Sí puede ocurrir --de hecho ocurre- que el instrumental mental institucionalizado por nuestra sociedad no se corresponde con una nueva realidad que nos toca a tod@s... Pero, insisto, no se puede argumentar con un conjunto de anécdotas personalísimas y el recurso a los clásicos: es muy triste.
estúpido, da.
(Del lat. stupi(dus).
1. adj. Necio, falto de inteligencia. U. t. c. s.
inteligencia.
(Del lat. intelligenti(a).
1. f. Capacidad de entender o comprender.
2. f. Capacidad de resolver problemas.
Si nos vamos al último artículo "provocador" de N. Carr encontramos:
Is Google Making Us Stupid?
What the Internet is doing to our brains
Lo que ocurre cuando nos adentramos en las cosas negras que hay sobre lo blanco y hacemos trabajar a nuestro depauperado cerebro de pandillero juvenil en su comprensión e interiorización es algo más "chungo".
chungo, ga.
(Del caló chungo, feo).
1. adj. coloq. De mal aspecto, en mal estado, de mala calidad. El tiempo está chungo; va a llover otra vez Una película chunga
2. adj. coloq. Difícil, complicado. Con ese rival, lo tiene muy chungo
3. m. y f. despect. R. Dom. querido.
4. f. coloq. Burla festiva. Estar de chunga
Se encuentra uno con una metáfora cinematográfica --el súper ordenador HAL 9000 de 2001, A Space Odyssey al que se le amputa su capacidad de memoria manualmente- que sirve de envoltorio a un artículo divulgativo menor que pretende conectar de forma "inteligente" algunos lugares comunes con ciertos elementos periodísticos para generar un debate inexistente, como es apelar a una marca reconocida, Google.
Hay tres elementos clave en la construcción del hilo argumental: un anecdotario personal mezclado con unas pocas referencias divulgativas a los hallazgos más recientes de la neurociencia moderna; una propuesta demasiado forzada para la formulación de una eventual "taylorización" de la información en la Red; y el recurso que nunca falla, los clásicos de la historia de la tecnología sacados de contexto: la imprenta, el reloj y las reflexiones socráticas al respecto de la eventual popularización de la palabra escrita como sustituta de la tradición oral y la memoria.
Vamos a ver, un poquito de pensar. La formación y transformación de nuestros cerebros en un entorno sociotecnológico cambiante puede colar; pero, de ahí a la analogía de la racionalización del trabajo de Taylor a principios del siglo pasado con la optimización de los procesos automáticos de búsqueda que llevan a cabo las máquinas en la Red, hay un trecho importante.
El habitual recurso a los clásicos, hasta se puede perdonar: al fin y al cabo, son clásicos; es decir, que cualquiera los puede sacar de contexto sin conocerlos... (sí, es sarcasmo). Pero no se puede decir que hemos perdido "la capacidad de resolver problemas" (inteligencia) o de comprensión porque deleguemos una serie de procesos "taylorianos" en unas máquinas. Ocurre que los problemas son otros.
La ilustración más palmaria que se me ocurre, por cercana --de hecho lo hablaba con un colega en la cerveza- es el caso de la introducción masiva de la simulación en los laboratorios prácticos de multitud de cursos de grado en la Universidad: planteando los mismos problemas --vulnerables a la fuerza bruta de la prueba y el error- el uso de nuevos instrumentos parece haber convertido a los "estudiantes" en operarios de esos instrumentos, preocupados fundamentalmente de conocer los "menús" de opciones y funcionalidades del mismo.
El hecho de habernos convertido tod@s en 'researchers' semi-profesionales a tiempo parcial no significa que dejemos aprender a "unir los puntos". Sí puede ocurrir --de hecho ocurre- que el instrumental mental institucionalizado por nuestra sociedad no se corresponde con una nueva realidad que nos toca a tod@s... Pero, insisto, no se puede argumentar con un conjunto de anécdotas personalísimas y el recurso a los clásicos: es muy triste.
Etiquetas: chorradas, Google, internet, sociedad
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