La supuesta pérdida de atención que sufren los "nacidos digitales" por culpa de los "vicios" de la Red es uno de los lugares comunes más visitados en los medios sociales y los estadísticos de todo a cien que pueblan el universo que se ha construido a su alrededor; y aunque algunos informes recientes intentan desmontar muchos de los mitos asociados a la era digital con argumentos sólidos, los trastornos relativos al déficit de atención resisten amparados por la prevalencia de ciertas patologías, como el TDAH, o la convicción de que los verdaderos efectos noomorfológicos de una intensa vida digital no se pueden corroborar en tan corto espacio de tiempo como el que ha transcurrido desde que la Red forma parte de nuestras vidas.
Es por todo ello que me ha llamado la atención especialmente esta mañana la lectura de una breve nota que se publicaba en el recomendable blog 'bits', de The New York Times. Bajo el título de "Young Attention Spans Impaired by SpongeBob and Rapid Games, Study Says", Matt Richtel referencia un artículo de la revista Pediatrics, "The Immediate Impact of Different Types of Television on Young Children's Executive Function".
El título del artículo resulta llamativo: habla del impacto "inmediato" del consumo de un tipo de medio audiovisual perfectamente asociado con la vida cotidiana de los niños y socialmente aceptado como parte de la misma; y mide un parámetro muy relevante, por ejemplo, en la realización de muchas tareas asociadas con el aprendizaje.
La "función ejecutiva" es un término teórico que abarca las capacidades cognitivas necesarias para la realización de actividades dirigidas por un objetivo; es decir que se puede definir como "un conjunto de procesos mentales que ayudan a conectar la experiencia pasada con la acción presente y que las personas usamos para llevar a cabo actividades como la planificación, la organización, para prestar atención, recordar detalles y manejar el espacio y el tiempo".

En las conclusiones del estudio de marras podemos leer que nueve (9) minutos de visionado de un programa de televisión de ficción con cierto nivel de estrés (de ritmo), como puede ser el caso de Bob Esponja que se utilizó en el experimento, tiene un efecto negativo inmediato en la función ejecutiva de los niños de cuatro (4) años.
No pretendo decir que esto sea concluyente; pero sí que establece una línea de investigación interesante. Por otro lado, los detalles del experimento pueden ser relevantes para comenzar a destrozarles el artículo. Fue realizado con 60 niños de cuatro años a los que se le asignaba al azar a una de tres actividades -el visionado de un programa educativo, de un capítulo de Bob Esponja o se les dejaba dibujar a su bola- para medir luego la función ejecutiva (Executive Function, EF) con cuatro tareas bien conocidas y cuya correlación con una conducta auto-regulada ha sido ampliamente estudiada: montar la torre de Hanoi, contar hacia atrás, sufrir el retraso en la recompensa y coordinar los movimientos de la popular concioncilla 'Head Shoulders Knees AND Toes'... Sí amigos: es lo que tiene la psicología :)
Es por todo ello que me ha llamado la atención especialmente esta mañana la lectura de una breve nota que se publicaba en el recomendable blog 'bits', de The New York Times. Bajo el título de "Young Attention Spans Impaired by SpongeBob and Rapid Games, Study Says", Matt Richtel referencia un artículo de la revista Pediatrics, "The Immediate Impact of Different Types of Television on Young Children's Executive Function".
El título del artículo resulta llamativo: habla del impacto "inmediato" del consumo de un tipo de medio audiovisual perfectamente asociado con la vida cotidiana de los niños y socialmente aceptado como parte de la misma; y mide un parámetro muy relevante, por ejemplo, en la realización de muchas tareas asociadas con el aprendizaje.
La "función ejecutiva" es un término teórico que abarca las capacidades cognitivas necesarias para la realización de actividades dirigidas por un objetivo; es decir que se puede definir como "un conjunto de procesos mentales que ayudan a conectar la experiencia pasada con la acción presente y que las personas usamos para llevar a cabo actividades como la planificación, la organización, para prestar atención, recordar detalles y manejar el espacio y el tiempo".

En las conclusiones del estudio de marras podemos leer que nueve (9) minutos de visionado de un programa de televisión de ficción con cierto nivel de estrés (de ritmo), como puede ser el caso de Bob Esponja que se utilizó en el experimento, tiene un efecto negativo inmediato en la función ejecutiva de los niños de cuatro (4) años.
No pretendo decir que esto sea concluyente; pero sí que establece una línea de investigación interesante. Por otro lado, los detalles del experimento pueden ser relevantes para comenzar a destrozarles el artículo. Fue realizado con 60 niños de cuatro años a los que se le asignaba al azar a una de tres actividades -el visionado de un programa educativo, de un capítulo de Bob Esponja o se les dejaba dibujar a su bola- para medir luego la función ejecutiva (Executive Function, EF) con cuatro tareas bien conocidas y cuya correlación con una conducta auto-regulada ha sido ampliamente estudiada: montar la torre de Hanoi, contar hacia atrás, sufrir el retraso en la recompensa y coordinar los movimientos de la popular concioncilla 'Head Shoulders Knees AND Toes'... Sí amigos: es lo que tiene la psicología :)



