lunes, octubre 10, 2011

¿Qué es ESO que llaman innovación?

No, no voy a responder tan trascendental pregunta: te voy a proponer que nos acompañes, a mi y a un grupo heterogéneo y multisectorial de profesionales expertos con responsabilidades e intereses en los ámbitos de la gestión de la tecnología, la innovación en servicios, la acción social, la educación, el voluntariado corporativo... que nos vamos a juntar, un año más -y ya van cuatro- para compartir experiencias y seguir avanzando en el desarrollo de algunas de las dimensiones de este concepto poliédrico convertido en lugar común de las publicaciones divulgativas al uso.

Se trata de la cuarta edición de este evento co-organizado por Win Win Consultores, la iniciativa WIMS 2.0 de Telefónica y Alcatel-Lucent, que este año aborda, de nuevo, el tópico de la Innovación, desde ámbitos que quieren trascender la simple innovación tecnológica o la más inmediata vertiente empresarial.



Por un lado, contaremos con el responsable de innovación de Verti, que nos contará su experiencia en el lanzamiento de este proyecto innovador en un sector que habitualmente no asociamos con los atributos de frescura al y creatividad que nos demanda la dinámica propia de la Red.

Hablaremos acerca de Innovación Social (iS) con representantes de diversas organizaciones con un peso específico en el desarrollo de la sociedad de la información (Telefónica, Google) y organizaciones del tercer sector (ONCE, CENTAC) que nos mostrarán su visión de la innovación en sentido amplio, pero con soluciones reales en las que hay que implicar tecnologías, organizaciones y personas.

La innovación Abierta (Open innovation, Oi), acerca de la que tanto se ha escrito, pero poco se ha llevado a la práctica, centrará una mesa redonda donde tendremos los puntos de vista de dos operadores (Telefónica y Orange) con muy diferentes estrategias en este aspecto, a la que se unirá la visión de Alcatel-Lucent como proveedor de infraestructuras y servicios.

Cerraremos la jornada hablando de uno de los aspectos más relevantes para el futuro de la sociedad como es la Innovación Educativa (iE) y de cómo las nuevas tecnologías permiten abordar nuevos retos en la educación y el aprendizaje; para lo que contaremos con expertos de AulaBlog, UNED y EducaRed, uno de los proyectos más ambiciosos de Fundación Telefónica.

La agenda de la jornada queda como sigue:

10.00 Apertura. Antonia Salmerón, ALU
10.30 Charla: innovación, creación, empresa. Carlos Valbuena. Verti
11.30 Café
12.00 Mesa Redonda: innovación Social. Modera Yolanda Rueda. Cibervoluntarios
Óscar Espiritusanto, Periodismo Ciudadano; Bárbara Navarro, Google; Luis Ignacio Vicente del Olmo, Telefónica; María Jesús Varela, CIDAT
14.00 Cóctel
15.00 Mesa Redonda: innovación Abierta. Modera Joaquín Salvachúa. UPM
Victor Díaz, ALU; Luis Galindo, Innovación 2.0; José Miguel García Hervás, Orange
17.00 Café
17.30 Mesa Redonda: innovación Educativa. Modera Antonio Fumero. Win-Win Consultores
Charo Fernández, Aulablog; Tiberio Feliz, UNED; Javier González Casado, Fundación Telefónica
19.30 Cierre.


¿Cómo me inscribo en el evento? Haciendo clic aquí
¿Cuándo? Martes, día 18 de octubre, a las 10h00 (CEST)
¿Dónde? En la sede de Alcatel-Lucent en Madrid, Calle de María Tubau, 9
Puedes llegar en coche, por la M-40, al otro lado de Distrito C; o en metro, L10, Las Tablas






domingo, octubre 09, 2011

#emprendemos

Esta era la etiqueta elegida para dar visibilidad en la Red al encuentro que el pasado viernes congregaba en el Círculo de Bellas Artes de Madrid a un nutrido grupo de "emprendedores" que presentaban, en una sesión informal, sus propuestas al candidato del grupo socialista, Rubalcaba.

El encuentro, independientemente de su color político y de su formato, aspectos sobre los que ya comentaba sus acertadas apreciaciones Miguel Arias en su blog, me dejaba buenas sensaciones del candidato; y me provocaba algunas reflexiones -que nada tienen que ver con lo vivido en el encuentro- de un alcance mucho más amplio que los plazos marcados por el horizonte electoral; y han resultado ser tan insistentes a lo largo de esta mañana que he decidido "verbalizarlos" aquí brevemente para su eventual desarrollo en un foro más cercano a la realidad política de una ciudadanía por descubrir.

Emprendemos

Por un lado, me sorprende -o al menos me llama poderosamente la atención- que sigamos asociando las actividades relacionadas directamente con el lanzamiento y puesta en marcha de una iniciativa empresarial como propias de una especie de estirpe nueva a la que hemos querido llamar "emprendedor". Era el propio Peter Drucker quien argumentaba cómo el elemento sustancial, diferencial y definitorio del papel económico del emprendedor (del francés 'entrepreneur', con una semántica relativamente distinta del castellano 'emprendedor') era la "innovación", no la propensión al riesgo.

Un término importante por lo repetido y prostituido en este escenario político y empresarial que nos ha tocado vivir es el de "talento". Un término que en España solemos asociar a la "pelota" equivocada, tal como nos recuerda nuestro querido "franky digital"; y que aquí me interesa destacar como la capacidad de nuestra inteligencia para fijarse las metas adecuadas y conseguirlas… En palabras de José Antonio Marina, “talento es la Inteligencia triunfante”.

Por otro lado, resulta un tanto decepcionante comprobar cómo la comunicación política -de cualquier color- ha tendido a convertir a aquellas personas que deciden dedicarse a ese tipo de actividad en "los héroes del momento", convirtiendo una serie de potenciales medidas coyunturales para paliar los efectos de la recesión que vivimos en poco menos que los ejes de una política estructural que nos ayude a la reconstrucción futura.

Me parece que los esfuerzos de economistas y divulgadores -llevados a cabo durante al menos el último lustro-, han conseguido demostrarnos que la situación en la que nos encontramos se configura como un "fallo sistémico", estructural; y aunque, cuyunturalmente, parece necesario dar un impulso al empleo, siendo la creación de empresas que lo faciliten -tanto desde el punto de visto del autoempleo, como desde el más evidente de creación de nuevos puestos de trabajo-, una medida razonable, no se justifica la especificidad de la misma, para los emprendedores, que se están proponiendo de uno y otro lado del escenario político.

No sé si vale la pena siquiera mencionarlo aquí, pero el habitual recurso a los tópicos culturales españoles lleva ya demasiado tiempo mermando nuestras posibilidades de generar un debate político, ciudadano, que resulte en propuestas eficaces: elementos como la aversión al riesgo, la estigmatización del fracaso, etc. deben ser desterrados de nuestro discurso. Es un punto este que, aunque de vital importancia para desarrollar el debate que estos ejes pretenden estructurar en mi cabeza, voy a solventar aquí con una cita de Ramón María del Valle-Inclán -dramaturgo, poeta y novelista español-, que daba nombre a la sala en que tenía lugar el encuentro que motiva en parte estas líneas y que, además de sentenciar que "lo mismo da triunfar que hacer gloria la derrota", nos recordaba en "Luces de Bohemia" que "la miseria del pueblo español, la gran miseria moral, está en su chabacana sensibilidad ante los enigmas de la vida y la muerte"

Existen, además, una serie de asociaciones terminológicas de facto que tampoco resultan en nada positivo; una es la aparente asociación entre innovación e innovación tecnológica -y la de tecnología con infotecnología que a veces lleva implícita-, mientras que otra más curiosa es la de emprendedor, a secas, con emprendedor de base tecnológica. El ejemplo palmario fue el encuentro de marras, en el que se daban cita casi medio centenar de emprendedores y empresarios provenientes (casi) en su totalidad de dos grandes ámbitos, Internet en general, y el comercio electrónico en particular y la biotecnología.

Reflexión esta que me lleva a pensar , finalmente, en la diferencia -referida varias veces en el encuentro- entre emprendedor y empresario. Si bien la consideración del primero como innovador -por definición comprometido con el proceso de convertir una invención o idea novedosa en un producto que alcance con éxito el mercado- puede hacernos pensar que todo emprendedor aspira a convertirse en empresario, lo cierto es que otras consideraciones, como las directamente relacionadas con el desarrollo de la Economía Social en los últimos años, apoyan la idea también útil de saber diferenciar el espíritu emprendedor como valor y las capacidades, actitudes y aptitudes necesarias para dedicarnos a la creación y gestión de una organización empresarial.

En cualquier caso, sin entrar a desarrollar estos puntos, al objeto de elaborar las bases de una postura "política" -es decir responsable, desde la ciudadanía (pro)activa-, debo hacer hincapié en la necesaria y explícita "no especificidad" de unas medidas que se resumen en la demanda más repetida por esos emprendedores, esos "heroes" del momento, "dejadnos en paz": parafraseando a Miguel, "nosotros ya sabemos cómo innovar, como vender nuestros productos y servicios en todo el mundo, cómo crear empleo"... y añadiría que es importante entender que emprender, hacer empresa o innovar son actividades que no tienen signo político; pero sí un profundo impacto social.

Sintetizando, si hemos de conceptualizar estas notas en un marco consistente de actuación habríamos de empezar por no hacer de los emprendedores el objeto de actuaciones específicas en materia económica y financiera; sino, muy al contrario, considerarlos como un "revelador" epecialmente eficaz de las ineficiencias que podrían llevar nuestro sistema económico y empresarial al colapso, apalancando sus experiencias para la definición de medidas genéricas de mayor alcance. Evidentemente, este marco debería servir, también, para recoger medidas "quirúrgicas" a menor escala.


sábado, octubre 01, 2011

EL periodismo ya no es lo que era; y la informática, tampoco

Es una de las reflexiones a las que puede llevarnos la lectura de un reciente artículo -"Computational Journalism"- de la revista Comunications, publicación de referencia en el gremio, editada por la ACM (Association for Computer Machinery). A pesar de que su subtítulo -"How computer scientists can empower journalists, democracy's watchdogs, in the production of news in the public interest"- nos adelante su enfoque superficial, tecno-optimista y un tanto ingenuo, no he podido evitar recorrerlo con interés para traer aquí algunas de sus observaciones e hilar unos pocos argumentos para el debate, en un tono distinto del que he adoptado en otros foros.

El concepto que le da título y que podríamos traducir como "periodismo informático" es ambicioso y pretende recoger todos los esfuerzos para sistematizar, estructurar y facilitar "los procesos que relacionan las comunidades y grupos sociales con la información que las condiciona y que generan", aunque los autores van más allá, afirmando que una definición amplia "puede incluir cambiar la forma en que la historias se descubren, se presentan, se agregan, se monetizan y se archivan".

A symposium on computation + journalism

Los autores -a partir de las conclusiones obtenidas en un taller de una semana que organizaba en 2009 el Centro de Estudios Avanzados en Ciencias del Comportamiento de Stanford y que se publicaban bajo el título de "Accountability Through Algorithm: Developing the Field of Computational Journalism. Report from Developing the Field of Computational Journalism"-, identifican cinco áreas, cuyo desarrollo definirá este nuevo periodismo:

La combinación de información de diversas fuentes digitales. El número y diversidad de fuentes de información y datos a que se enfrenta cualquier reportero es creciente; y la gestión de las mismas crece en complejidad impactando en la eficiencia de cualquier proceso de documentación. Hoy, mientras las herramientas para la automatización de tales procesos no acaban de consolidarse, sí parece que la generalización de fenómenos como el de 'crowdsourcing' y el de filtraje cooperativo de contenidos ('content curation') ayuda a paliar en cierto sentido la situación.

La extracción de información. La Extracción de Información se asocia desde el punto de vista de los ingenieros con el área de Procesamiento del Lenguaje Natural (NLP, Natural Language Processing) cuyo objetivo es "extraer automáticamente conocimiento estructurado, habitualmente dependiente del contexto, a partir de información existente en texto no estructurado en lenguaje natural, con el fin de mejorar su explotación y reutilización". En ese proceso, lo primero que se debe hacer es el reconocimiento de entidades con nombre (en inglés Named Entity Recognition, NER), también conocido como identificación de entidades o extracción de entidades, que consiste en la detección y clasificación de los elementos del texto en categorías predefinidas (p.ej. nombres de personas, empresas, lugares, expresiones numéricas, temporales, etc.), o lo que hoy solemos denominar etiquetado semántico. Hay herramientas disponibles en la Red que facilitan esa labor, como STILUS NER u Open Calais.

La exploración documental y el estudio de la redundancia. Aquí se juntan dos problemas: encontrar la información realmente relevante y el minado de grandes acumulaciones de información documental; es decir que se trata de un área donde convergen desde los problemas de agregación de información (p.ej. fuentes RSS que se repiten reiteradamente), hasta la agrupación selectiva de grandes cantidades de documentos, pasando por la extracción de información o documentos relevantes.

La indexación de los contenidos audiovisuales. Es evidente que la inmensa mayoría de los contenidos que encontramos online se encuentran en formato de audio o vídeo; además de que es habitual que los reporteros acumulen una gran cantidad de estos contenidos procedentes, por ejemplo, de entrevistas o, si tenemos en cuenta la realidad del fenómeno del periodismo ciudadano, piezas audiovisuales captadas sobre el terreno que recogen sucesos e información documental cuya gestión y recuperación suponen todavía un desafío para el estado del arte de las tecnologías a disposición de la ciudadanía: pensemos en las herramientas, muy limitadas, para el reconocimiento vocal (p.ej. Dragon) o facial en la Red (p.ej. Pittpatt).

El minado de datos a partir de informes y formularios oficiales/gubernamentales. Este área es la menos evidente y desarrollada técnicamente; estamos hablando de el grueso de documentación que los reporteros siguen recopilando en papel y/o redactadas a mano y que exigen un trabajo de digitalización y estructuración que permita su representación mediante registros en una base de datos cuya gestión sí podamos automatizar para proceder a su posterior minado y explotación.

Esos espacios de oportunidad -mejor estructurados y sintetizados en otro artículo reciente,"A Functional Roadmap for Innovation in Computational Journalism"- son el terreno abonado donde florecen ya numerosas iniciativas, algunas de las cuales se destacan en al artículo: Jigsaw, CMU Sphinx, DocumentCloud, Talking Points Memo o Public Insight Network.

A Functional Roadmap for Innovation in Computational Journalism

Aparte de desempolvar algunas de mis notas desordenadas sobre la problemática asociada a la extracción de información multimedia, conceptos básicos y temas anejos, el artículo me ha hecho pensar en el impacto de nuestras tecnologías en la existencia cotidiana de nuestra sociedad de la información y en la necesaria reflexión acerca de cómo sacamos partido al conocimiento que seguimos desarrollando en estos ámbitos; y cómo formamos a los profesionales que van a constituirse en el instrumento transformador que apalanque aquellas oportunidades.

No es difícil que encontremos programas formativos interdisciplinares -de grado y/o postgrado- bajo la denominación genérica que daba título al artículo de marras... sobre todo en EE.UU. De hecho, en el texto señalan algunos de ellos, ofrecidos tanto desde escuelas de periodismo -es el caso de Columbia University Graduate School of Journalism o Northwestern University's Medill School of Journalism como desde instituciones del ámbito de la ingeniería -como en el caso del Georgia Institute of Technology, donde se sitúa, en 2006, el origen del periodismo informático.

No tardaremos en ver cómo ese tipo de iniciativas maduran también en nuestro país; pero la reflexión, desde mi punto de vista, debe ser más profunda ¿Tiene sentido seguir impulsando la especialización masiva desde nuestra técnica, creando una ingeniería (informática) biomédica, otra periodística, etc.? El rol de nuestra universidad debe basarse en la realidad de un escenario social y tecnológico nuevo, en el que ya no podemos plantearnos buscar el "universalismo" fundacional de esta institución en un cientifismo desmedido como antaño o en la supuesta legitimidad heredada que parece justificarnos hoy, sino en la cotidianeidad de unas infotecnologías que hace necesario el desarrollo de una "tecnocultura" compleja e integradora, además de precisar unos profesionales "híbridos" cuya formación exige ir más allá de la simple multidisciplinariedad, cultivando un espacio inter y transdisciplinar.

La otra reflexión fundamental que no puedo evitar es la que confronta al algoritmo y al periodista, a la herramienta y al profesional, a la máquina y el humano en un escenario de coevolución. Si lo pensamos, la disponibilidad de tecnología que nos ayuda a lidiar con mayores cantidades de información, más diversa, más fugaz, más visual, etc. ha cambiado y, de hecho, está cambiando ahora mismo la forma en que contamos las historias, como las construimos y cómo las compartimos... cómo hacemos periodismo; de la misma manera en que esos patrones de información y comunicación exigen nuevas herramientas, innovaciones y tecnologías.

En definitiva, tal y como decía en el título, "el periodismo ya no es lo que era; y la informática, tampoco"; y espero que estas breves líneas ayuden al lector a entender por qué, además de animarle a participar de manera activa en la explotación de alguna de las oportunidades que dibujaban los autores del artículo que motivaba la redacción de esta entrada. Por otro lado, si el lector quiere seguir leyendo sobre este tema, puede acudir a alguna de las referencias recopiladas por Jonathan Stray en su sitio web.

Nota: esta entrada aparece también publicada en el blog de la Cátedra Telefónica - UPM; además de haber motivado otra lectura para periodismociudadano.com